—¿Acaso te dije que iría al ayuntamiento hoy?—preguntó Andrés, parado frente a Julia, mirándola desde arriba con aire intimidante.
Julia se quedó perpleja por un momento. —Pero... la otra noche prometiste que lo harías...—balbuceó confundida.
—¿Qué fue exactamente lo que prometí?—replicó él con tono desafiante.
Julia se quedó sin palabras, sintiendo un nudo en la garganta.
Era cierto que aquella noche Andrés no había prometido nada explícitamente, pero... ¡se habían acostado juntos! En su mente,