Julia puso su mano en la de Daniel.
—Gracias.
Julia lo siguió cuidadosamente al bajar.
De repente, un árbol a la derecha se desplomó.
—¡Cuidado!— Daniel la jaló bruscamente hacia sus brazos.
Julia estaba aterrada, y luego un segundo árbol cayó, luego un tercero. Varios árboles cayeron seguidos, bloqueando el camino de regreso.
Mirando alrededor, todo era verde, como una aventura en la jungla.
—¿Qué hacemos?— preguntó Julia preocupada.
Daniel miró alrededor.
—Tenemos que volver. El tifón podría