Capítulo 172. La tentación, a mi alcance
Al día siguiente
Christopher:
Llamé a mi padrino apenas salió el sol. Necesitaba contarle lo de la noche anterior, las noticias sobre los Lugo, la solicitud de extradición que venía en camino desde Estados Unidos. Cadena perpetua para los dos. Mientras le explicaba cada detalle, sentí que cada palabra que pronunciaba era un peso que soltaba.
—Hijo, ten la seguridad de que apenas llegue la solicitud formalmente a nuestro país, le daré curso de inmediato —afirmó él con una convicción que me llegó