—Por supuesto ¿Tu padre es muy amigo de Ana? ¿Verdad?— Pregunta Federico y León asiente.
—Deberías irte.—Le aconseja León
—Quiero hablar con mi mujer. Ella está adentro. Lo último que supe es que serias padre, tú hijo ya debe ser enorme.
—Murió
—Lo siento mucho, no tenía idea, León.
Ellos fueron interrumpidos cuando Rogelio salió de la casa y le lanzo una mirada asesina a Federico.
—¡Lárgate de esta casa!
—No hasta no hablar con Isabel.
—Mi hija no tiene nada que hablar contigo.
En ese instant