Luego de pocos minutos Maia se acercó al jardín.
—Rompieron mi maseta favorita.—Les reclama a sus hijos
Esteb la abraza —Fue un accidente mami.No lo hicimos a propósito.
Ella deja un beso en su mejilla —Tús ojitos de cachorrito y esa sonrisa compradora no funciona conmigo, Cariño.Oculten este desastre de papi.Yo no le diré nada si juegan con Mia.
Maia señala a Mia quien está sentada al lado de un muñeca.
—Yo le enseño a jugar fútbol si me compras un balón nuevo.—Le ofrece Esteb
—Bien chantaji