El día de ayer decidí regresar a mi casa porque no tengo nada que hacer en la casa de Federico.
La abuela me ignora, pero de todas formas es evidente que no le agrado y no tengo porque soportar sus caras largas.
Además, me he sentido muy mal, sentí muchos dolores en el cuerpo, como si un camión me hubiera pasado por encima. No sé si se deba al hecho de montar o que algo más me ocurrió, pero no deseo averiguarlo.
Esta de más decir que con mi regreso a casa Jessica no es la mujer más feliz. De he