-¿Quieres un café, mi amor?-Me pregunta Ana
Negué con la cabeza- Deberías tomar su palabra y correrme de aquí así te evitas problemas.
-Isabel a mí nunca ningún hombre me ha ordenado que hacer y ese niño no será el primero. Debiste pedir mi ayuda y decirme que un Salvatierra te estaba acosando.
-Ya estoy cansada de tantas mentiras. Cuando te pregunté por él alegaste que te resultaba conocido el apellido, pero no lo conocías. Me mentiste en la cara porque es evidente que los conoces.
- No me gust