Narra Kate
A la mañana siguiente…
Me despierto y veo que Scott ya no se encuentra, ¿Será que me presintió anoche? Pues si resulta ser un hombre lobo, lo mas seguro es que sí. Me doy una ducha relajante.
—Pensé que me esperarías. —Y ahí está el hombre mas guapo y amoroso. Mi lobo. ¡Dios! Esto es nuevo para mí y aun así me gusta. Y eso me hace sonreír.
—¡Dios! Scott, aun no podemos tener intimidad. —Y eso es verdad.
—Quiero volver a sentirte. —Me besa en el cuello y baja lentamente por la clavícu