Narra Kate
Han pasado dos meses y Scott y yo nos dimos una semana de luna de miel, ya que con los “problemas” y mi embarazo, era imposible, pero al fin nos podíamos dar nuestro tiempo a solas. También me encuentro muy feliz, porque al fin pude conocer a papá como de debía pasar. Además, mis padres tienen planes de casarse, al parecer mi abuelo ya dio su brazo a torcer y eso realmente me alegra.
—No te preocupes, que yo y Miranda, cuidaremos bien de tu angelito. —Dice mi madre con una sonrisa.
—