preguntas...
—¿No me quieres? —inquirió con el rostro totalmente devastado.
¿Lo quiero? Sí. Sí, sí, sí. La respuesta resonó en mi interior con la fuerza de un eco. Pero las palabras que salieron de mi boca fueron otras.
—Lo siento mucho —dije con firmeza—. No.
—Entiendo —dijo sin ganas, su mirada clavada en el suelo—. ¿Es por ese Matt?
—No siento nada por él —dije, encogiéndome de hombros—. Es solo mi ex.
—¿Entonces por qué? —insistió, levantando la vista para mirarme a los ojos—. Estaba seguro de que me qu