El destino.
Han pasado dos semanas desde aquel beso robado por Nicolas, y entre él y yo las cosas han cambiado. Un silencio incómodo nos rodea, y las conversaciones se limitan a lo estrictamente necesario. Él está distraído, como perdido en sus propios pensamientos, y Alan está preocupado. Me ha pedido que hable con Nicolas, pero... ¿cómo? Algo dentro de mí se retuerce cada vez que lo intento. Tengo miedo. Miedo de enfrentar lo que siento, miedo de que la distancia que ahora existe entre nosotros sea más q