7. La ducha (L2)
Hariella, con una sonrisa sugestiva, comenzó a desabrocharse el traje de baño, dejando que el material oscuro cayera al suelo. Hermes la imitó, y pronto, ambos estuvieron frente a frente, completamente desnudos, expuestos en todos los sentidos. La vulnerabilidad del momento no los hacía sentir inseguros; al contrario, los unía aún más, como si no hubiera absolutamente nada que esconder entre ellos.
En la ducha, el agua tibia podría lavar no solo el cloro de sus cuerpos, sino también cualquier r