58. El interés (L2)
Helios estaba inmerso en sus propios pensamientos, aunque su exterior pareciera imperturbable. Observaba a Herseis de reojo, notando los pequeños temblores en sus manos y cómo intentaba ocultar su nerviosismo. Era una mujer fuerte, eso lo sabía desde que la vio por primera vez en el banco, luchando por mantener la compostura a pesar de las circunstancias que claramente la afectaban. Su rostro, aunque apagado y marcado por el dolor, seguía siendo bello, con una dignidad natural que no había desa