51. El nombre
Herseis se hallaba expuesta a un calor que no había experimentado en años. Sus vellos se erizaron, y un escalofrío recorrió su columna vertebral, aunque no era desagradable. Era como si su piel misma reaccionara ante él, como si pudiera sentir su cercanía antes de que sus ojos lo registraran completamente. En su mente había destellos fugaces de recuerdos e imágenes, pero todos eran vagos, indistintos, como si algo dentro de ella tratara de recordar o asociar a ese joven con alguna figura del pa