49. Olvidar el pasado
Hermes divisó el bar arcade en el que había compartido muchas horas de juego con sus compañeros. Era de dos pisos y estaba casi lleno. Algunos ocupaban las máquinas para jugar, que estaban en pegadas a las paredes, mientras que otros conversaban y bebían. Había un gran mesón, que tenía asientos al frente y también había mesas pequeñas con sillas de madera. La música que sonaba era suave y relajante. Pidió un trago, quizás emborrachándose, aliviaría sus penas. De hecho, tenía pensado hacerlo, per