47. El resplandor (L2)
Herseis miraba su reloj, observando cómo las agujas avanzaban sin detenerse, marcando la inevitable realidad de que debía volver al trabajo en el banco. Sin embargo, el tiempo parecía haber perdido su significado. El vacío en su pecho era abrumador, un abismo insondable que amenazaba con devorarla por completo. Su cuerpo estaba frío, insensible, como si el choque de lo que había descubierto hubiera congelado sus emociones. ¿Cómo se suponía que debía seguir adelante después de lo que acababa de