3. El recuerdo (L2)
En la ceremonia de boda de Hariella y Hermes, los meseros, con sus elegantes atuendos de blanco y negro, repartían aperitivos y bebidas a los invitados del matrimonio. Lo hacían con amabilidad y destreza.
Hermes estaba sentado en la mesa principal, que era de forma circular, y jugaba con sus dos niños. Era increíble, cómo habían llegado a él, y los había concebido la única mujer que amaba y con la que se había imaginado un hogar. Sus ojos se cristalizaron, al ser invadido por la ternura que le