22. La rutina (L2)
Entonces, después de la ceremonia, mientras los invitados celebraban y se tomaban fotos, Herseis se encontró sonriendo automáticamente, diciendo las cosas correctas, cumpliendo con las expectativas. Pero en su interior, se sentía vacía. El matrimonio, que debería haber sido uno de los días más felices de su vida, no era más que una serie de momentos desconectados, una sucesión de eventos que no lograban tocarla emocionalmente por el hecho de ser inhibida por todos.
Luego de la recepción, cuando