75. La venganza te alcanza
Apenas amaneció tanto la sultana como Yusuf cada uno por su lado intentó buscar una manera de manejar la situación ambos tenían miedo pero sabían que no podían dudar en la meta en común de traer de regreso a los niños de regreso a casa.
La tensión en el aire se podía cortar con un cuchillo, el desayuno fue breve y triste por la ausencia de los niños y Burak, los eventos ocurridos y los nervios que estaban por pasar esa misma noche.
La sultana salió sin decirle nada a nadie y lo primero que hi