44. Una razón más
Aquella mañana cuando el transporte fue por Elif está se encontraba un poco aprensiva, no había hablado con Asaf desde el malentendido del sábado por mucho que este le había dejado una gran cantidad de mensajes y le había llamado varias veces.
Una vez el carro se detuvo frente a ella intentó esquivar su mirada, — Buenos días — , saludo con la cara hacia la ventana.
— Buenos días — , respondieron ambos hombres y luego comenzaron a avanzar.
— Elif quisiera que pudieras permitirme la oportunidad