Capítulo 88.
Los tres mosqueteros me ataron y subieron a un caballo. Yo fingí estar desmayada para que los lobos malos siguieran hablando de sus planes para mí.
Imaginen mi sorpresa cuando unas tres horas después me enteré de que mi secuestro era para hacer que el rey idiota abdicara en favor del líder de los rebeldes. Por supuesto, mi humilde persona no era suficiente y por eso habían capturado a otra hembra importante para Karel.
Ya suponía quién era la otra loba secuestrada y como literalmente no tenía na