Capítulo 87.
Volteé para encarar al bastardo sexy.
—No me avergüenzo. Tengo un lindo trasero. — Dije porque era cierto. — Ahora, si me disculpas, estoy lidiando con un problema aquí.
—¡Primo Cole! — Gritaron los cachorros y treparon por su cuerpo.
—Prima Lily nos tortura. — Dijo uno de ellos poniendo ojitos tiernos.
Incluso Dania comenzó a gemir lastimeramente mientras seguía sosteniéndola en el aire por el pelaje de su cuello.
Cole se acercó hasta que quedamos a poco menos de un metro. Estiró la mano y me q