Capítulo 56.
Ángelo eligió ese momento para tratar de llamar mi atención dándome algunos pequeños golpecitos con su cabeza en mi hombro.
—¿Qué sucede guapo? ¿Tienes alguna idea?— Dije acariciando suavemente su nariz.
Él relinchó y dobló sus patas delanteras. Supuse que quería que subiera. Eso hice y él no se levantó enseguida así que le hice un gesto a Savanah para que subiera conmigo. Cuando estuvimos las dos cómodas, él se levantó y comenzó a caminar hacia la calle.
Pronto dejamos atrás la zona del pueblo