Capítulo 55.
—Deberías pensar en construir cuartos arriba de tu muy legal y respetable establecimiento Maurice. — Dije con mi segunda copa de vino. A mi lado Ángelo relinchó de acuerdo. — Después de probar tu comida no sé si quiero regresar a mi mansión. — Dije tocando mi muy lleno estómago.
Cuando Savanah y yo salimos por la puerta del castillo, Ángelo nos alcanzó muy limpio, cepillado y guapo. ¿Quién era yo para pedirle que se quedara donde obviamente no quería estar? Además, me gustaba que los guardias n