Capítulo 28.
-Por supuesto, no voy a cancelar mi emparejamiento con mi amado príncipe Cole. - Dije con tono dulce esquivando otro puñetazo.
-Pero tu dijiste…
-Si, si, llórame un río. Una dama puede cambiar de opinión. Resulta que los encuentro a ambos muy atractivos y quiero que el reino lo sepa.
Yo no estaba interesada en el título, la posición o los privilegios, aunque no me quejaría de éstos. No, yo lo que quería era ver el mundo arder cuando Luna Isabella se enterara de que la para nada apta de mi perso