El día había acabado con una conversación entre amigos y amigas. Julián sabía que no le quedaba mucho para marcharse y deseaba pasar lo poco que quedaba con su amada lobita.
Estaba consciente de que Aitana esa noche dormiría en el apartamento, así que optó por reservar una habitación de hotel y hacerle una pequeña sorpresa a Ámbar.
Lucas era quien no estaba apoyando, llevándolo a donde él quisiese, recalcando en cada segundo que se pasaba de romántico.
—Ve aprendiendo, eso es algo importante pa