AMARA CORTÉS.
A regañadientes me presta su móvil para hacer la llamada que tanto deseo hacer. Estoy nerviosa y ansiosa por escuchar su voz. Definitivamente no es normal que esto me esté ocurriendo de repente con él pero me dejo llevar por la increíble sensación que me produce.
Da la llamada tres veces, desesperada enrollo el cordón de mi zapato entre mis dedos.
Cógelo, por favor.
Justo antes de que salga el buzón de voz él coge la llamada aliviando mi desesperación y provocándome una enorme