PAPÁ CEO: 8. ¿Crees que soy un mal padre para mi hijo?
— ¿Tienes a alguna afortunada esposa esperándote en casa que te tenga así de pensativo?
Thiago apartó la mirada de aquel punto fijo que lo había llevado lejos de allí, del alcohol, las mujeres y el rumor de la música fuerte… arrastrándolo así; sin retorno, a ese par de ojos avellanados y piel apiñonada que no sabía qué carajos estaba haciendo de él.
— No hay ninguna esposa en casa — le aclaró —. No lo habrá jamás.
La pelirroja esbozó una coqueta sonrisa y colocó una mano cerca de su entrepier