PAPÁ CEO: 7. ¿Qué tenía ese hombre?
Luego de que aquel precioso angelito se durmiera, Alexia lo recostó en su cama y se aseguró de que estuviese perfecto antes de salir de la habitación y dejar la puerta entreabierta por si en algún momento de la madrugada despertaba y no lo escuchaba.
Se giró con una sonrisa, no esperando impactarse de frente contra aquel ejemplar masculino qué rápido le arrancó un jadeo de asombro.
— Lo siento, no te vi — dijo en tono bajito, sonrojada, sin poder evitar fijarse en su torso tenso y desnudo, ado