PAPÁ CEO: 17. Parecían una familia
Fue asombrosamente delicado, tanto que ella se sintió sobre una nube flotante y creyó que en cualquier momento dejaría de respirar.
— ¿Estás bien? — preguntó Thiago, alejándose un par de centímetros de sus labios para examinarla — Si quieres puedo parar. Te noto tensa.
Ella negó rápidamente. Su pecho subía y bajaba.
— Estoy bien — aseguró con voz un tanto agitada.
— ¿Segura?
— Sí, por favor, continua — casi rogó.
— Muy bien — sonrió de medio lado, y depositó un suave beso en la curva de su