88. Lo traeré de vuelta a casa.
Apenas amaneció, Thiago fue a ducharse y a cambiarse por algo más apropiado. Después regresó al hospital para despedirse de su hermana, pues no se verían hasta que la oscuridad y el peligro de la noche impidieran que siguiera la búsqueda.
Al entrar a la habitación, chocó contra algo, más bien, contra alguien. Era Alexia. La tomó firme de los brazos para que se cayera y la atravesó con la mirada, apretando los dientes. «¿Por qué tenía que cruzarse en su camino?» Pensó con fastidio.
Ella parpade