Capítulo 99. ¡No verte nunca más!
Al bajar del autobús, Isabella camina con la vista baja por la vereda que conduce a la entrada principal de la empresa Arrabal. Se detiene frente a las puertas de vidrio; su reflejo le devuelve una imagen que no quiere ver: está agotada, con ojeras marcadas y la mirada perdida. No tiene energía ni para entrar. ¿Para qué vino? ¿Para fingir que todo está bien mientras por dentro se desmorona?
Suspira, gira sobre sus talones y se aleja de allí. Camina sin rumbo, durante un tiempo no definido. Reco