Capítulo 100. ¿Hijos?
Isabella está sentada al borde de la cama, con la vista clavada en un punto fijo de la alfombra. Acaricia su vientre casi sin notarlo, como si buscara consuelo en ese gesto automático. No ha probado bocado desde ayer, y aunque su estómago protesta con suaves punzadas, no tiene apetito. Su cabeza sigue dándole vueltas a todo lo que pasó la noche anterior. El divorcio. Alessia y Benedict juntos en esas fotos. Las mentiras. Las manipulaciones.
Un suave golpe en la puerta la saca de su ensimismamie