Hubo un murmullo de asombro y luego aplausos. Dakota miró a Alekos; ambos estaban igual de sorprendidos.
Dakota felicitó a los novios con una sonrisa sincera. Alekos, aunque suspiró con fastidio, se convenció de que prefería a Elliot como cuñado antes que como padrastro de Irina. Había que encontr