—¿Adónde iba Helena con Blackston? —preguntó.
—A cenar. ¿Te molesta? A mí me cae bien —respondió Stavros.
—Ni bien ni mal… —Alekos frunció el ceño—. ¿Dakota está en su habitación? Necesito hablar con ella.
—Salió con tu hermana. Primero a cenar, luego a bailar —contestó Stavros, con una sonris