—Sí, será una buena compañía para Penélope —dijo Dakota.
—Te debo muchísimo, hija. Es fantástico ver a mi hija tan recuperada. No lo hubiera logrado sin tu ayuda.
—No me debes nada, al contrario. Yo te debo a ti. Si no me hubieras pedido que viniera, seguramente me estaría matando con Alekos en