—Por supuesto que sí. Tienes todo para que alguien te ame. ¿Por qué dudas?
—No sé… supongo que la terapia me hizo creer en eso —respondió ella.
Más tarde, subió a su habitación. Preparó la tina y la miró con recelo; todavía le costaba superar ciertos recuerdos de Charles. Respiró profundo, entró