—¿Quieres ver el retrato de una pelota? —preguntó Dakota.
—No me hagas reír, me voy a equivocar —decía Penélope, mientras controlaba su ataque de risa.
Dakota ya tenía 28 semanas de embarazo cuando Penélope terminó de pintar.
—Verás que lo adorará —dijo Penélope.
—Parezco una ballena encalla