Una noche, mientras estamos acostados en la cama, Lily se mueve como de costumbre tratando de encontrar una postura cómoda. No deja de frotarse la barriga y de pasarme la mano por encima para calmar a Cara, ya que nuestra pequeña reacciona especialmente bien conmigo y con Donovan. Cuando eso no funciona, me muevo hacia abajo, dejando que Donovan se acerque. Se pone a ronronear para Cara, intentando calmarla.
Lily tiene contracciones de Braxton-Hicks, así que estamos acostumbrados a que se le c