Un par de días antes de irnos, veo a Thomas con una pequeña Tula arropada contra el cuello mientras entran en el comedor. Es la primera vez que sale de su habitación desde que llegaron los cazadores. Tula vuelve a brillar y parece haberse recuperado, aunque no estoy seguro de que su ala vuelva a crecer.
“Thomas, tú y Tula deberían unirse a nosotros”, dice Grace, indicando que deberían venir a comer con nosotros.
Veo que Thomas se gira y habla en voz baja con Tula, quien asiente antes de unirse