Los recuerdos que me vienen cuando veo el lugar donde murieron Clint y Donovan no son nada comparados con la avalancha de recuerdos que empieza cuando veo a Angela y Alessia. Pero el muro se rompe cuando veo a Cara y Artemis. No sé qué le pasa, quizá porque Artemis es la hija de mi espíritu guardián, pero todo me viene de golpe. Es abrumador y, aunque me daba vergüenza que Eli me llevara en brazos, no estoy segura de haber podido caminar sola.
Cuando llegamos a las tierras de la manada, la dife