“Me iré cuando tú te vayas. Puede que tú hayas terminado de hablar pero yo no”, me dice y suspiro.
“No sé si te das cuenta del riesgo que corres. Tengo algunas ideas para ti, pero tenemos que hablar en privado”, agrega él.
“Bien”. Voy detrás del mostrador a fichar y agarro mi bolso antes de acercarme a él. “Vámonos”.
Caminamos hacia fuera. “Sabes, hasta que llegaste tú, yo no estaba 'en riesgo' de nada”. Uso los dedos para hacer comillas al decir en riesgo.
“Hasta hace una semana, tampoco t