Han pasado muchas cosas en los dos años desde que Rik y yo asumimos el cargo de Alfa y Luna de la manada de la Cresta del Cañón.
Encontramos el espíritu del lobo de mi madre. O mejor dicho, ella nos encontró a nosotros. Ella y yo nos hemos hecho grandes amigas y estoy muy contenta de tenerla en mi vida. Lo único que fue mejor que encontrar el espíritu guardián de Andra, fue el nacimiento de nuestra hija. La llamamos Lily en honor a su abuela, una Guardiana fuerte y cariñosa.
Rik nunca me ha de