Cuando terminamos, nos acostamos en el suelo, recuperando el aliento. Kai se acerca y le lame la cara, frotándose contra su cara y su cuello, animándola.
Cuando por fin se levanta, camina hacia él, deslizando su cuerpo por el de él, restregándole su olor por todo el cuerpo. Qué libertina. Temía que fuera a presentarle su trasero, pero en lugar de eso le golpea en la cara con la cola antes de salir corriendo, aullando de excitación.
Kai la persigue inmediatamente y le pica los talones juguetona