Mundo de ficçãoIniciar sessãoÁngelo se levantó y no vio a los guardias de su hija fuera de la habitación.
―¡Alec! ―gritó para que este lo escuchara, el hombre apareció enseguida.
―Señor.
―¿Dónde están los guardias de Ángela?
―La señorita se levantó en la madrugada y quiso ir a su despacho.
David salió en ese momento, muy acelerado.
―¿Y Ángela?
―Est&a







