Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe senté. Mi padre tomó mi mano.
―¿Cómo te sientes?
―No sé… No podría decirlo con exactitud. Con Gabriel queremos hablar contigo.
―Claro, digan.
―¿Hay alguna forma de que renuncie al título de Lady?
―¿Y eso para qué?
―Para que quien quiera hacerme daño, desista de hacerlo.
Mi padre miró a Gabriel sorprendido e interrogante, luego volvi&oacut







