Mundo ficciónIniciar sesiónEstaba asombrada por las formas que se divisaban a través de las ventanas. En aquella ciudad había inmensos bloques de hormigón, que se alzaban hacia el infinito, y que me intimidaban un poco. Me hubiera gustado preguntar por las zonas que veíamos desde el interior del vehículo, pero me dio miedo interrumpir el silencio en el que viajábamos.
Cuando llevábamos aproximadamente quince minutos de trayecto, Greg giró hacia otro barrio,







