Mundo ficciónIniciar sesiónTras varios minutos, una amable enfermera se acerca a nosotros y nos pide que la acompañemos. Yo me siento aliviado, porque comienzo a sentirme incómodo por la tensión que se desprende del gesto de Idris. Desde que llegamos aquí, no se ha relajado durante un segundo, y no deja de estirar la fea ropa que le he obligado a ponerse.
Seguimos a la enfermera, y observo como Idris contempla todo lo que nos rodea con admiración. Imagino que no e







