Mundo de ficçãoIniciar sessãoTal y como Danisa había intuido antes de acostarse, el despertador se convirtió en un martirio a la mañana siguiente; su pitido incesante la cansó enseguida, y pronto decidió que prefería levantarse a seguir escuchándolo más rato.
Se dio una rápida ducha, intentado borrar de su cuerpo todo rastro de la noche anterior, y se visitió con un elegante vestido entallado, de tela de pata de gallo, que combinó con los







