AMELIA LEAL
Mi sobrino duerme plácidamente en su asiento de auto en el asiento trasero, ajeno a las actitudes de su padre y eso me vuelve más protector. cubierto deValiente y decidida a no poner las cosas fáciles, trato de distraer a Pedro para descubrir nuestro destino. No me lo pone fácil y me da respuestas evasivas.
— Aurora no se desmayó, ¿verdad?—Le hago la pregunta a Pedro, pero observo el rostro pálido y dormido de mi hermana.
Me mira por el espejo retrovisor y se mantiene en silencio